viernes, 16 de noviembre de 2012

París Playlist

Mañana estaré partiendo, como quién viaja a Girardot de puente, pero a París. Por esto, pensé en las canciones que me acordaban de París para ponerle música al viajecito. 
  1. I Love Paris- Cole Porter. 
    • París para principiantes. Porter se tomó la ciudad en los años 20 con extravaganzas desde su casa con paredes metálicas y muebles de cebra (si ven, se usan desde hace años). Le retribuyó los buenos tiempos con musicales y numerosas referencias francesas en su obra. 
    • Qué más obviamente turístico que esta canción, un Cali Pachanguero digamos, que cuenta con las obvias versiones de Sinatra y Ella Fitzgerald (que grabó probablemente todo lo que escribió Porter). Personalmente, busquen una un poco más perdida, la versión de Screamin' Jay Hawkins, un durazo medio loco que saca una sonrisa con esa manera tan cruda de cantar. 
    • Si se quieren poner románticos, Let's Do It, que no sé por qué no está en el soundtrack de más comedias gringas, es su tema. Aquí si, para mayor éxito, pongan la versión de Ella Fitzgerald. Aunque las versiones más movidas no pierden el encanto...

    • I Love Paris by Screamin' Jay Hawkins on Grooveshark

  2. Light My Fire- The Doors
    • Para terminar de confirmar que era el tipo más cool del mundo, Jim Morrison murió en París de una sobredosis y le construyeron una tumba legendaria en el cementerio con más celebridades por metro cuadrado. Cosas raras pasaron con el cuerpo y que tales y para alimentar más el mito de Mr. Mojo, se habla de conspiraciones y hasta fantasmas (ojalá se me aparezca a mí). 
    • Light My Fire tiene la esencia de los Doors, aunque probablemente le debe más a Ray Manzarek por el genial sintetizador. Con respecto a Jim Morrison, tiene ese tono bajísimo y provocador y esa malicia que te asegura la doble intención de la letra. Por esto prefiero esta canción, pues cuando se pone serio no tiene esa actitud malévola y contestataria. 
    • Yo sé, se supone que debería poner The End, el angustioso poema existencial de Morrison, pero la verdad que es muy depresivo para un momento de descubrimiento. Más bien, escuchen Spanish Caravan, con un espectacular e inesperado, por ser los Doors, solo de guitarra. También, si quieren hacerlo sobre Jim, igual París está es ligada a él, en vez de The End escuchen When You're Strange, que me parece que lo describe mejor y le da el título a un genial documental narrado por Johnny Deep (aumentando aún más el cool factor de Morrison, por supuesto).

    • Light My Fire by The Doors on Grooveshark

  3. La Vie En Rose- Edith Piaf
    • La vida parisina, la bohemia, en una canción. Uno ve a las mujeres con sombreros cayendo en los brazos de tipos con bigote, muertos de la risa, comiendo croissants bajo la Torre Eiffel. Que sí, es lo más trillado del planeta, pero por eso es que vale esta canción. Resume lo que uno puede imaginarse de París, que claramente debe ser mil veces mejor que como es en realidad. Y quién no quiere experimentarlo de esa manera soñadora. 
    • Piaf, con su voz ruda, arranca cada palabra y la escupe con un vibrato en el que deja toda esa vida traumática. De hecho, no es tan París, pero también cuenta escuchar Non, Je Ne Regrette Rien. Nada mejor que ver cómo Edith le dice al mundo que se vaya al carajo porque ella va más allá del mal y del bien y no se arrepiente de ser una alcohólica, adúltera y morfinómana. Mientras tanto, también se libera del drama de una niñez que parece medio sacada de Les Miserábles. Gigante. 

    • La Vie En Rose by Édith Piaf on Grooveshark

  4. Viva La Vida- Coldplay
    • Y si, esta canción sólo está acá por la portada del álbum del mismo nombre. Buen álbum, buen grupo, buen concierto. Todo concierto gana valor si hay confetti, y en el de Coldplay había confetti de maripositas. 
    • Igual, el tono de la canción es muy revolución, muy La Liberation. Tengo la idea en la mente que puede que hable de alguien tipo Luis XVI, pero probablemente sea impresión mía. No sé por qué, también Violet Hill me acuerda a París, a pesar de que claramente habla de otra cosa. Demándenme, Coldplay me acuerda a Francia, no tengo más para decir.  

    • Coldplay by Viva La Vida on Grooveshark

  5. Valse Minute- Frederic Chopin
    • La carrera del grande del piano se dio en París. Esta corta pieza, que para nadie es extraña, me hace recordar por qué me gusta tanto el piano. Es vivaz y es complejo. Claro que también me acompleja porque nunca pude tener el nivel para tocar bien. Tarea pendiente. 
    • La estadía de Chopin en París estuvo marcada por una mujer: María. Para ella son varias de sus canciones, casi todas de despecho porque nunca pudo casarse con ella. En Le Valse De L'Adieu, se despide de su amada, tras dejarla en Polonia. Cabe aclarar que el Valse Minute era para otra, por lo que no creo que lo de María haya sido en serio tan traumático. Pero bueno, vale mucho que para todas le salieran canciones bonitas. 

    • Minute Waltz by Frédéric Chopin on Grooveshark
       
  6. Bistro Fada- Stephane Wrembel
    • Pienso en Midnight in Paris con la ternura que le da a uno el humor de Woody Allen (que no logra caerme mal a pesar de cosas como que se case con su hijastra). Entiendo mucho a ese pobre de Gil, que termina encerrado con esa gente desastrosa a la cual uno goza viendo sufrir porque el pobre escritor de películas no es un pedante como ellos.
    • Una canción instrumental que es la base del soundtrack y da cuenta de esa actitud con la que se imagina uno París se despierta. Ese sentimiento de anhelo y de magia de estar caminando por donde han pasado cosas increíbles por miles de años. 
    • Al mismo tiempo, te da la oportunidad de dejar esa nostalgia por épocas que no vivimos porque al fin y al cabo, pensar que nacimos en el momento equivocado no nos hará más felices. Piénsenlo, Gil volvió y una inteligente y noble vendedora de antigüedades reemplazó a una Marion Cotillard medio loca con exnovios difíciles de superar. Hay esperanza. 

    • Bistro Fada by Stephane Wrembel on Grooveshark
Curiosamente, Chopin, Piaf y Morrison (si no está viviendo incógnito en el desierto del suroeste de EEUU), comparten cementerio. Les contaré cómo es la cosa. Adieu. 

miércoles, 31 de octubre de 2012

Girona en un par de horas

Aprovechando que mi noche de Halloween será de películas y mocos, vuelvo al blog con mi primera salida de Barcelona. Es más que pertinente, considerando que la noche después del paseo causó la peste que hoy me tiene en cama (o mi roomate, pero no le digan nada). Por cierto, no me quedan ganas de salir de noche si toca caminar más de una cuadra desde el metro. 

Girona queda a una hora (tal vez menos) de Barcelona. Es famosa porque tiene un aeropuerto desde el que salen las famosas aerolíneas "low cost". Un tip: nunca salgan desde ahí, lo que se ahorran en el pasaje se lo gastan en transporte a Girona, además del gasto de tiempo. Claro, que si planean estar un día allá, puede ser una buena idea.
Río que delimita Girona antigua de la parte nueva


La verdad es que hay mucho para ver. Al fin y al cabo, a uno lo sorprende el hecho de estar en un sitio fundado por el Imperio Romano, por el que pasaba la Vía Augusta y en el cual todo es medieval. Además, las cosas son más baratas que en Barcelona, y hay cualquier cantidad de negocios encantadores para comprar chucherías y claramente, cosas dulces. 

Estuve sólo un par de horas en Girona y creo que fue suficiente. Fuera de la parte amurallada medieval, es un pueblo como cualquiera. Me habría gustado poder entrar a la Catedral, pero no tuve tiempo. Tardó 400 años en hacerse, lo cual me hizo perder cualquier esperanza de ver a la Sagrada Familia terminada mientras viva. Eso sí, sepan en España cobran para entrar a las iglesias, lo cual me parece ofensivo. Se supone que un templo debe estar abierto para todo el mundo, pero bueno...

En fin, si quieren ampliar el sentido de majestuosidad y conocer por dentro, acá son 5 euros, que es el estándar de precio. Claro, a menos que se cuente los absurdos 12€ de la Sagrada Familia. Uno pensaría que con todo lo que le sacan a las entradas podrían acelerar al menos unos añitos la terminada de la construcción. 


gif resizer
Detalles de la Catedral de Girona
Como estaban en las Fiestas de San Narciso, patrono de la ciudad, había un ambiente de fiestas, pero la amenaza de lluvia parecía espantar a las personas. Sin embargo, pude ver cómo un señor se vestía de soldado para una exposición de soldaditos de plomo y cómo las banderas llenaban las calles. Por cierto, los gironeses parecen más independentistas que los barceloneses, juzgando por la cantidad de "senyeras" en las calles.

Lo bueno de haber tenido un guía es que me dejó con esas historias curiosas que tanto me gustan. La leona (que más bien parece una rata/cuy), era un punto de encuentro para los viajantes que se quedaban en un hostal cercano. La gente para divertirse, se trepaba al poste y debía besarle la cola (el culo, acá), como bienvenida al pueblo. Bonita tradición, que nunca pensé en honrar, porque tengo un mínimo estándar de higiene y no quiero terminar con bichos que daten desde el medioevo. Hoy, la leona tiene escalera para que ya no sea un reto, sino que todo turista sin miedo a los gérmenes pueda tomar la foto y el herpes con tranquilidad. 

Kiss my ass, literally. 
En Girona son famosos también por haber enterrado a San Félix y San Narciso (Sant Feliu y Sant Narcis, en catalán), y de qué manera, con un monumento casi tan grande como la Catedral. El señor mártir Narcis quedó tan agradecido que cuando llegaban enemigos salían moscas de su tumba a espantarlos. Por eso, está la Calle de las Moscas. Los dos encontraron la muerte ante las persecuciones románicas a los cristianos. 





El signo del Carrer de les Mosques justo cuando acaban
las escaleras que llevan a la discreta tumba de San Félix







Para terminar, hay en Girona un baño árabe, que árabe no es porque allá no habían. Por cosas del destino, terminó en manos de unas monjas, que nunca tocaron la estructura por falta de plata, faltaba más. Esto fue una bendición, porque arqueólogos determinaron el valor del sitio y voilá, resulta que es uno de los pocos baños árabes en Cataluña. Si van en tour los dejan entrar gratis, si no, vale 2€. Es bonito, no sé si valga la pena entrar, pero su historia es interesante.

Resulta que en él se encuentran las tres grandes religiones del mundo.Las puertas tratan de imitar los baños verdaderamente árabes de Granada. Hay cúpulas y cruces para contentar a los católicos y cómo era un lugar dónde habían muchos judíos, la decoración la complementa una estrella de David en el techo. Qué decir, eran demócratas esos gironeses.

http://picasion.com
El baño no tan árabe


domingo, 14 de octubre de 2012

Colombia guanya el partit amb el Paraguai

Las eliminatorias sudamericanas son transmitidas por la televisión pública catalana. Todo esto sería ideal si tuviera televisor. Toca emprender entonces la cruzada por los sitios colombianos a ver si se les ocurría poner el partido. Todavía no había visitado ninguno de ellos, así que sirvió para ver qué había. Primera conclusión, era gratis la transmisión, pero a los dueños de los restaurantes les quedó grande poner el canal en sus locales. 

Después de dos visitas fallidas y mucho caminar llegamos a La Fonda Paisa, por la Sagrada Familia. Eran justamente las 22:30 y el partido comenzó. Pude divisar que en esa calle había una especie de 'colonia' con varios negocios que sonaban colombianos. En la lista queda volver para ver qué hay. 

Decepción de la noche: no había jugo de lulo. Igual, había aguapanela con limón y a uno le servían un vasado. Pedí eso y yuca frita con hogao, estaba blandita y deliciosa. Las empanadas eran horribles, lo cual muestra que los que saben de eso son los vallunos, los caucanos y los pastusos. Los rolos y los paisas hacen cosas raras como ponerles arroz, moler la carne y no poner papa.

El ambiente si que fue insuperable. Todo el mundo que pasaba quería ver de dónde venía el alboroto. Golazos de Falcao, yucas y aguapanela y sobradez. Ay mi patria, mi gente. Dos catalanes inflaron nuestro ego patrio, que ojalá no termine amenazado por Teófilo o peor, por Dayro Moreno. Ya quisiera haberlos entendido para ver cómo descubrieron qué era un Macnelly. 

Igual, hacen falta los grandes aportes intelectuales de nuestros narradores, sendos ejemplos de sabiduría futbolística y experticia en saltabilidad y Miñía. No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde. Uno nunca nota la utilidad de William Vinasco hasta cuando celebra por cinco minutos un gol anulado porque los narradores nunca gritaron desenfrenados. Qué bien jugó Cuadrado, que sacó el partido del hoyo. Además, qué fresquito que le anulen el gol a Teófilo, que debería estar sentado por gamín y porque Jackson hace goles también, sólo que en el Porto. 




martes, 9 de octubre de 2012

El Correfoc y las fiestas que no son para uno

Uno como turista trata de ver todo con ojos de asombro porque siempre le retumba a uno lo que le dijeron antes de irse de que no hay que perderse nada y que todo va a ser lo máximo. El Correfoc, desfile de las Fiestas de La Mercé, patrona de Barcelona, era descrito como una experiencia espectacular y desquiciada donde el fuego y la música se toma la Via Laetiana y atraviesa el Gótico. Bueno, pues para mí, no lo fue tanto. Yo sé que esta es una ciudad maravillosa y cultural y todo eso que la gente dice pero nunca volvería al dichoso desfile. 

Primero, mi decepción se debe a que parecía que los únicos locales que participaban eran los del desfile. Parecía que los barceloneses preferían evitar el tumulto. La música además, eran murgas de tambores tocando... SAMBA! Muy catalán... También fue bastante monótono porque ninguna se aprendió más de una secuencia muy parecida a la del grupo anterior. Mención de honor para el grupo que usó una trompeta, son unos visionarios. 

Por cierto, ya había estado en ese desfile el día anterior, mismas bandas y muñecos, pero sin fuego. Además (spoiler alert), el Desfile de los Gegants también lo repiten. Procedieron entonces a salir los muñecos y unos encapuchados que prendían pólvora y esperaban que uno hiciera culebrita con ellos. He aquí el fracaso de mi aventura. Nunca pude acercarme. Mientras la gente se unía, bailaba y saltaba en medio del fuego, algunos con poca ropa, mi instinto de supervivencia me mandaba a la otra cuadra. En mi defensa, puedo afirmar objetivamente que la mayoría no estaba en condiciones para recordar al día siguiente que se había metido debajo de un año viejo catalán.

La verdad es que decepciona que un evento de "caos y desorden" esté tan completamente controlado. Fuerte presencia policial y de bomberos que pasados dos segundos del paso del desfile eliminaban cualquier recuerdo de que ocurrió. Peor aún es ver en las caras de la gente que brincar frente a una banda de samba antes de que sea muy tarde y la Policía los calle es de lo más desbocado que han hecho en su vida. 

Y sí, todo el tiempo estuve torturada por imágenes de mi pelo quemándose. Así, vi el Correfoc desde la cuadra siguiente e igual no me perdí de a mucho porque, lo siento de nuevo, todas las comparsas son exactamente iguales. El grupo de la trompeta siguió tocando, aunque el fuego se apaga sí o sí cuando se acaba la calle del desfile, en un estrecho callejoncito.

Poco público, pocos locales y cierre con baile de turistas. Me quedó la impresión de que el Correfoc es un evento para impresionar a los turistas. Eso sí, para los que nos parece que hay cosas chistosas porque son tristes, les dejo el video que grabé de la "fiesta en la calle". Por esto, sigo con las disculpas. Queridos rolos, debo admitir después de lo que he visto que al menos se les vale el esfuerzo para aprenderse esas vueltas pendejas y mareadoras para disimular que el merengue no tiene ciencia. 


jueves, 4 de octubre de 2012

La fuente sí es mágica

Cuando uno llega a un país para quedarse un año no se piensa en conocer la ciudad. Primero hay mil cosas que solucionar de NIEs, NIUs, matrículas, pagos, alquileres y lo que vaya surgiendo en el camino. Es malo, porque uno no puede hacer un plan definido para conocer. Al mismo tiempo, es mejor porque uno deja que la ciudad misma lo sorprenda.

En un día particularmente largo, que dediqué a la búsqueda de "pisos", tuve una cita para ver un cuarto a una cuadra de Plaza España. Dos gordos de dudosa higiene pretendían que pagara 300 euros más gastos por un cuarto sin sábanas ni ventanas y un baño sin aro en el inodoro (el sueño de toda niña cuando imagina Europa). Lo bueno es que, después del susto inicial, dejé hablando solo al gordo y subí por la Carrer de Mexic a ver qué había allí. Efectivamente, un museo y gratis, el CaixaForum. Digamos que por algo es gratis. Son exposiciones temporales bien armadas que llaman la atención. Sin embargo, el turista con afán pierde su tiempo, a pesar de lo mucho que se valora no tener que pagar algo por estos lares. Uno puede darse una vueltica de quince minutos para ver el edificio, una antigua fábrica textilera encargada a Puig i Cadalfach, pilar del modernismo. Esa historia, congelada en un par de placas a la entrada, vale más que detallar exposiciones medio rebuscadas sobre vinerías catalanas o la historia de los rascacielos.

Sin querer queriendo, terminé trepada en Montjuic. Barcelona está frente al mar, tiene una playa de mentiras y un montecito justo al pie que limita con el vecino pueblo de L'Hospitalet. En Montjuic hay de todo, aunque todavía no he ido a nada: Estadio Olímpico (ahí jugó el Espanyol hasta que construyó su propio terreno), museos, castillo, funicular, jardín botánico, parques y un teleférico que sale de la playa en Barceloneta.
Plaza España se conecta con Montjuic por la Avinguda Maria Cristina, que termina en la base del monte. Desde ahí uno puede subir por varias escaleras eléctricas hasta llegar al Museu Nacional d'Art de Catalunya, un palacio en el tope de la montaña.

Claro que lo que vale la pena hacer es ver la Font Magica. No lo sabía, porque simplemente terminé en frente de una fuente apagada mientras miles de personas buscaban puesto cuando comenzaba a anochecer. Me senté justo al frente esperando a ver qué pasaba. Agua por todas partes, luces y mil tontos que en vez de ver y callarse se preocuparon más porque el video les funcionara. Dudo mucho que haya algo que asombre más en esta ciudad.

Me alegro mucho de ser una ignorante y haber llegado sin saber que ese es el espectáculo para ver en Barcelona. No tenía idea que se construyó para la Exposición Mundial de 1929 y que fue restaurada par mostrar poderío mundial en los JJOO de 1992. Es un show en todo el sentido de la palabra, con fuentes que se activan desde la cima de la montaña hasta conectarse con la Plaza España. Música y tranquilidad, cuando uno logra un puesto aislado donde no haya mucha gente y vendedores de latas. Mójense, que así se siente que es de verdad, y son pocos los que se atreven a acercarse. Y es que cuando uno lo ve por sorpresa después de un largo día, se le pasa la angustia de no tener casa, de estar solo en un lugar extraño y de no saber qué diablos hay por delante.


miércoles, 3 de octubre de 2012

Ahora seré pública

Ya llevo tres años estudiando periodismo y no creo que vaya a desistir de acabar esto. Por lo tanto, tiene sentido que empiece a considerar el escenario inminente en el que otros leen lo que yo escriba. Aún peor, debo entender que quiero que me lean. Mantener un blog suena imposible, en especial porque se me olvida. Tampoco sentía que tenía de qué escribir.

Pues bueno, ahora soy una viajera con mucho que descubrir, así que puedo hablar de todo lo maravilloso y no tan maravilloso que me vaya a encontrar en un año. A ver si así me pica el bichito del blog, y trataré de encontrar un público, ojalá más allá de los de siempre. 

Bailando hasta que se vaya la noche

Lo dijo Fito, no yo. Y es que ayer me acorde de eso al volver después de un rato a una fiesta y analizar sus extrañas dinámicas. Y por eso se me vino a la mente esa canción, porque se nota que muchos no habían escuchado a Fito. Mucho menos si están en Barcelona.

A pesar de mi reconocido y orgulloso esnobismo musical, no logré adentrarme en los recovecos de la fiesta española. La añorada civilización europea y el deseo de alejarse de lo campeche y lo guiso del reggaetón y todo lo guapachoso, se convirtió en una nostalgia de patria digna de postear en Facebook. Y si, acá se escucha aquello que nunca dejé de llamar trance, y el DJ es una figura famosa a la que le toman fotos (es verdad, ahora uno tiene éxito por poner play). Mientras tanto, todos saltan y hacen simbolitos con las manos y no se dan cuenta que acaban de repetir la misma canción. Son conscientes que no cambiará en toda la noche y aún así tienen la voluntad de seguir bailando.

Así que, lo acepto, cambiaría la suntuosidad del Opium Mar, con Erick Morillo, entrada por lista de invitados y cerveza a 8 euros por una noche de perreo con J.Balvin en cualquier antrico de la T. Eso sí, que me pongan al menos una de Niche y otra del Gran Combo para que valga la pena.