miércoles, 31 de octubre de 2012

Girona en un par de horas

Aprovechando que mi noche de Halloween será de películas y mocos, vuelvo al blog con mi primera salida de Barcelona. Es más que pertinente, considerando que la noche después del paseo causó la peste que hoy me tiene en cama (o mi roomate, pero no le digan nada). Por cierto, no me quedan ganas de salir de noche si toca caminar más de una cuadra desde el metro. 

Girona queda a una hora (tal vez menos) de Barcelona. Es famosa porque tiene un aeropuerto desde el que salen las famosas aerolíneas "low cost". Un tip: nunca salgan desde ahí, lo que se ahorran en el pasaje se lo gastan en transporte a Girona, además del gasto de tiempo. Claro, que si planean estar un día allá, puede ser una buena idea.
Río que delimita Girona antigua de la parte nueva


La verdad es que hay mucho para ver. Al fin y al cabo, a uno lo sorprende el hecho de estar en un sitio fundado por el Imperio Romano, por el que pasaba la Vía Augusta y en el cual todo es medieval. Además, las cosas son más baratas que en Barcelona, y hay cualquier cantidad de negocios encantadores para comprar chucherías y claramente, cosas dulces. 

Estuve sólo un par de horas en Girona y creo que fue suficiente. Fuera de la parte amurallada medieval, es un pueblo como cualquiera. Me habría gustado poder entrar a la Catedral, pero no tuve tiempo. Tardó 400 años en hacerse, lo cual me hizo perder cualquier esperanza de ver a la Sagrada Familia terminada mientras viva. Eso sí, sepan en España cobran para entrar a las iglesias, lo cual me parece ofensivo. Se supone que un templo debe estar abierto para todo el mundo, pero bueno...

En fin, si quieren ampliar el sentido de majestuosidad y conocer por dentro, acá son 5 euros, que es el estándar de precio. Claro, a menos que se cuente los absurdos 12€ de la Sagrada Familia. Uno pensaría que con todo lo que le sacan a las entradas podrían acelerar al menos unos añitos la terminada de la construcción. 


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Detalles de la Catedral de Girona
Como estaban en las Fiestas de San Narciso, patrono de la ciudad, había un ambiente de fiestas, pero la amenaza de lluvia parecía espantar a las personas. Sin embargo, pude ver cómo un señor se vestía de soldado para una exposición de soldaditos de plomo y cómo las banderas llenaban las calles. Por cierto, los gironeses parecen más independentistas que los barceloneses, juzgando por la cantidad de "senyeras" en las calles.

Lo bueno de haber tenido un guía es que me dejó con esas historias curiosas que tanto me gustan. La leona (que más bien parece una rata/cuy), era un punto de encuentro para los viajantes que se quedaban en un hostal cercano. La gente para divertirse, se trepaba al poste y debía besarle la cola (el culo, acá), como bienvenida al pueblo. Bonita tradición, que nunca pensé en honrar, porque tengo un mínimo estándar de higiene y no quiero terminar con bichos que daten desde el medioevo. Hoy, la leona tiene escalera para que ya no sea un reto, sino que todo turista sin miedo a los gérmenes pueda tomar la foto y el herpes con tranquilidad. 

Kiss my ass, literally. 
En Girona son famosos también por haber enterrado a San Félix y San Narciso (Sant Feliu y Sant Narcis, en catalán), y de qué manera, con un monumento casi tan grande como la Catedral. El señor mártir Narcis quedó tan agradecido que cuando llegaban enemigos salían moscas de su tumba a espantarlos. Por eso, está la Calle de las Moscas. Los dos encontraron la muerte ante las persecuciones románicas a los cristianos. 





El signo del Carrer de les Mosques justo cuando acaban
las escaleras que llevan a la discreta tumba de San Félix







Para terminar, hay en Girona un baño árabe, que árabe no es porque allá no habían. Por cosas del destino, terminó en manos de unas monjas, que nunca tocaron la estructura por falta de plata, faltaba más. Esto fue una bendición, porque arqueólogos determinaron el valor del sitio y voilá, resulta que es uno de los pocos baños árabes en Cataluña. Si van en tour los dejan entrar gratis, si no, vale 2€. Es bonito, no sé si valga la pena entrar, pero su historia es interesante.

Resulta que en él se encuentran las tres grandes religiones del mundo.Las puertas tratan de imitar los baños verdaderamente árabes de Granada. Hay cúpulas y cruces para contentar a los católicos y cómo era un lugar dónde habían muchos judíos, la decoración la complementa una estrella de David en el techo. Qué decir, eran demócratas esos gironeses.

http://picasion.com
El baño no tan árabe


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